IMC Vóley: el equilibrio entre estudio y deporte

January 13, 2020

Analizando, haciendo balance, proyectando….estos fueron los disparadores que nos llevó a mantener una charla con el director de la escuela secundaria Marcelino Chamapagnat de Río Tercero, José Giménez y con su director deportivo, Gustavo Venier.

Están transcurriendo su quinto año con este proyecto deportivo que lleva adelante la institución educativa, único en nuestra ciudad y zona.  Con resultados palpables tanto en el ámbito institucional como en lo deportivo, como así también en lo formativo, algo que al colegio lo tiene como primordial: formar al alumno para la vida, a través del deporte.

En charla con nuestro medio, Giménez nos expresaba:

“Lo primero fue plantar para los chicos, un espacio de educación física que tenga características particulares, primero desde el punto de vista del tiempo: nuestro alumnos tienen 6 horas de educación física por semana; y después nuestra clase de educación física está enfocada en un tema, no hay de todo, ni es una clase donde no hay coherencia, hay  un tema que es el vóley, que focaliza el desarrollo de todas las destrezas físicas, de coordinación, mentales, de los chicos desde el deporte. A raíz de este deporte se hace la musculación, se hace la resistencia, la coordinación; es lo que nos orienta y nos da un tema que hace que nuestra clase de educación física sea bien definida con características particulares…”

Además puntualizó: “Estamos convencidos de que el deporte es una herramienta educativa, pedagógica de primer orden. Es decir, el deporte activa en los chicos un montón de mecanismos educativos desde un espacio distinto que es el juego,  la diversión, el trabajar destrezas del tipo físico, que después influyen indirectamente sobre el comportamiento de los estudiantes…”

Cuando se le consultó el por qué la elección del Vóley, nos contestó: “Siempre nos planteamos que el vóley nos parece un deporte que reúne unas características pedagógicas  particulares…desde el punto de vista de los valores, al ser un deporte en equipo que hace que nuestros estudiantes tengan que desarrollar esta capacidad de interactuar con otros, planear una jugada con otros, abrirse a no jugar solos sino a depender de otros para jugar y lograr algo. El vóley a nosotros nos favorece en todo este desarrollo de la persona en cuanto el trabajo en equipo, la participación, el compromiso, el interés. Por otra parte, el vóley tiene una cuestión muy importante que es el desarrollo de la técnica, trae en nuestros estudiantes la capacidad de concentración, la capacidad de persistir en un objetivo  hasta lograrlo y esto impacta en el desarrollo intelectual de los chicos porque los hace capaces de planificar una jugada, les enseña a como reaccionar ante determinadas situaciones…”

¿Se pensó en otros deportes?: “Pensamos en 3 o 4 deportes, dijimos empecemos por acá porque era lo que teníamos como posibilidad de desarrollo, en el futuro es posible que tengamos otros deporte, pero por el momento estamos consolidando esta experiencia, una experiencia que fue tan fuerte para nuestro colegio que arrancó con una clase de educación física y hoy en día tenemos un club proyectado desde esos inicios de la clase de educación física”.

Algo para destacar en este punto fue la “capacidad de resiliencia de los chicos”, porque al principio competieron con los más fuertes desde su poca experiencia, poco tiempo de desarrollo y  aún así, ni los estudiantes, ni los padres, ni los entrenadores se quedaron sino que siempre se fueron buscando intervenciones que los fue llevando a niveles más altos, de hecho hoy están en el escalón más alto del vóley de la Provincia de Córdoba, con muy  buenos estándares, entre los primeros puestos y eso es fruto de esta capacidad de perseverar en nuevos modos de intervención para seguir progresando.

Gracias a los resultados obtenidos, su director destaca la influencia en el alumnado: “Esto ha activado el interés de los estudiantes más allá de la clase de educación física, los estudiantes que deciden competir ya no vienen a la clase de educación física porque están obligados sino porque están motivados. Este, es un paso muy importante, lograr de un espacio que es obligatorio en educación a un especio lo elegido porque les gusta, les entusiasma, porque progresan. Pasan al club aquellos que eligen pasar al club.  Para quienes no lo hagan, compiten a nivel no federado”.

A la hora de poder pararse un instante y evaluar lo hecho hasta hoy de este proyecto, ¿como lo evalúa?: “ Lo evalúo como una experiencia que ha superado nuestras expectativas, teníamos una previsión de desarrollo que no solo ha colmado sino que ha superado lo que esperábamos, estamos muy satisfechos del desarrollo de nuestro estudiantes, del interés que tienen por el deporte, de las destrezas que ellos han ido desarrollando tanto a nivel físico como a nivel de valores, a nivel intelectual  del deporte, hemos hecho un logro muy grande, porque llegara estar entre los primero puestos de la federación con cinco años de visa es un esfuerzo muy grande que está sostenido por el interés, por el  esfuerzo, por el compromiso de todos: estudiantes, padres, docentes y entrenadores, esto está sostenido por todos. Evalúo la experiencia hasta el momento como una experiencia altamente positiva, nos queda consolidar esta experiencia, ir mejorando en distintos aspectos. Nuestro objetivo es “hacer lo mejor posible”, siempre nivelar para arriba. Para que se dé otro deporte tiene que crearse una estructura parecida a la del vóley, sino la tenemos, vamos a esperar hasta tenerlo”.

Una reflexión que nos deja José antes de cerrar la nota:

“Queremos que nuestros estudiantes más allá del deporte que practiquen se vayan con la idea de que es importante el deporte para la vida, que en las distintas etapas va tomando la forma de acuerdo a la edad que uno vaya teniendo, pero  que les quede a los chicos que siempre es importante cuidar la salud física, que es importante siempre estar trabajando esta dimensión de la persona que es lo físico…”

 

Gustavo Venier, profesor de educación física del IMC, director técnico de la Primera del vóley masculino y director deportivo del proyecto IMC vóley; analizó junto a este medio el proyecto deportivo desde sus comienzos, buscando siempre aportar para el crecimiento del mismo y recalcando en todo momento la necesidad de consolidar este proyecto dándole al mismo una identidad que HOY no tiene.

“El objetivo inicial fue armar el equipo técnico, algo fundamental, el primer año arrancamos con dos profes jóvenes, no es fácil conseguir la gente,  la del  vóley es gente muy particular. El vóley requiere todos los fines  de semana un compromiso para jugar. Aquel año hubo que convencer a todos los chicos que venían de fútbol, básquet, rugby de que era el proyecto de que en la escuela íbamos a jugar al vóley y que ese iba ser su deporte; no fue un año fácil pero fue el año que más rédito nos dio porque son los chicos que hoy están en 5to año. Los convencimos y fuimos a jugar. Jugamos al principio intercolegiales, torneos amistosos, nos fue muy bien, salimos segundos en los intercolegiales con 4 meses de vóley. El segundo año nos federamos y jugamos la liga local, liga interdepartamental, y en los intercolegiales salimos campeones provinciales. Esto dio un puntapié al dueño de la escuela que se embaló porque entendió que podíamos parecernos a esas universidades de Estados Unidos y empezó a hacerse el salón que era algo que no estaba previsto. Al tercer año comenzamos a jugar en la federación, nos costó horrores  en cada categoría porque nos enfrentamos a instituciones con muchísima experiencia. Y en el cuarto año salimos novenos y descendimos a la A1, la ganamos y al año siguiente volvimos a la división de honor la más alta de la Federación Cordobesa de Voley en la que estamos hasta hoy”.

Gustavo es un convencido que a HOY el proyecto que ofrece el IMC es único: “Les damos una opción muy distinta de un deporte que es muy técnico, difícil de aprender, pero una vez que lo aprenden lo pueden jugar todos, después vas a tener jugadores que hacen la diferencia, pero lo pueden jugar todos.  Si hay buen fundamento, todos los pueden jugar. Les gusta a muchos padres. El proyecto va muy bien”.         

En materia de objetivos, el DT de la Primera masculina nos cuenta: “El objetivo principal es terminar de afianzar la estructura.  Hay que  seguir afianzando el proyecto, queremos que los chicos se vayan de acá y sigan jugando en Córdoba, para lo cual necesitamos que tengan un lugar donde entrenar allá, estamos trabajando en esto. Los profesores que traemos son gente muy preparada, hay pocos clubes que tengan la cantidad de técnicos que nosotros tenemos, es más, salvo UNC.  Técnicos que se suman creyendo en el proyecto, se suman a dar clases en el colegio y a dirigir en el club. Hay muchos que piensan en conseguir resultados más corto plazo, salir campeones, nosotros pensamos más a largo plazo, para lo cual necesitamos primero afianzar el proyecto. Este año ya nos están haciendo una tentativa para asociar con un proyecto desde la Agencia Córdoba Deportes para jugar la categoría A2 y llevar chicos nuestros que hoy están en la selección de Córdoba”.

Haciendo una autocrítica, buscando un horizonte para seguir creciendo, el  profe nos cuenta: “Nos falta la experiencia, el rodaje para afianzarnos,  para cerrar algunos partidos que nos arrojen resultados. Pero el proyecto va muy bien, nos llegan invitaciones para participar de muchos torneos. Esto tiene el vóley también, les ofrece a los chicos la posibilidad, con respecto a otros deportes, acceso a viajar constantemente. Es muy versátil este deporte. Todos tienen mucha participación. Los chicos se van transformando, pueden empezar a jugar en un puesto y saltar a otro, es un deporte donde uno aprende los fundamentos  y de ahí puede jugar en cualquier puesto. Le estamos dando un paso directo al club. Los invitamos a todos los alumnos constantemente. Incluso ya tenemos pensado para el año que viene un proyecto específico para los chicos no federados, ya desde principio de año vamos a armar los equipos que van a participar en las intercolegiales, no va ser dos semanas antes. Vamos a armar estos equipos, van a competir algunos amistosos, van a entrenar más, para llegar mejor preparados a las intercolegiales. Los chicos se federan porque quieren jugar siempre. Pasa algo acá que para Río Tercero es nuevo, en otros lugares ya existe. Hoy los chicos van a una escuela secundaria, con sus amigos juegan al mismo deporte, entrenan juntos, viajan los fines de semana juntos, salen juntos, para todos los que hicimos el  secundario y jugamos deporte sería un ideal. Cuando vamos a los torneos los veo vivir las cosas tan distintos comparadas con el resto de los equipos, porque ellos son amigos, compañeros de escuela, compinches, hay una relación que no es común. Se nota mucho en la cancha, se logran resultados más rápidos sin tener demasiada experiencia”.

Como reflexión Gustavo nos deja un pensamiento, un deseo, un norte al  cual no deja de mirar todos los días: “Nosotros debemos darle a este proyecto una identidad que aún no le hemos dado, pero esto también es algo que se logra con el tiempo no es fácil. Armar un proyecto es como armar un equipo, todo en lo que quieras trabajar debe tener una identidad. Nosotros esa identidad de juego todavía no la tenemos. Quisiera que este equipo juegue “terrible”, pegar  fuerte. Lograr inculcarles sentimientos a los chicos para que den hasta el último, si logras esto difícilmente te vayas disconforme con lo que hiciste”. 

 

 

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